Ir a clase, tomar apuntes, prestar atención, volver de clase, hacer deporte, mantener ordenada tu habitación, relacionarte con tus amigos, practicar ocio y desconectar un poco de los estudios… La rutina del estudiante universitario es agotadora. Por ello, desde siempre se recomienda un buen desayuno tipo buffet para ser capaces de afrontar todos estos retos del día a día, siendo éste de vital importancia para evitar decaimiento, cansancio, estrés, mal humor y mejorar el rendimiento académico.

Tanto si eres de los que se toma esta norma a rajatabla, como si eres de los que les da pereza pero quieres mejorar tus hábitos y, con ello, tu calidad de vida, sigue leyendo. A continuación te mostramos en qué debe consistir y cómo realizar un buen desayuno energético para universitarios.

4 propuestas de desayunos energéticos para universitarios

 

Leche desnatada y tostadas integrales

 

El consumo de leche, al igual que ocurre con el café, es muy discutido si resulta recomendable o no. Lo que sí estamos en posición de afirmar es que en su versión desnatada mucho mejor que entera, y que acompañando a una tostada integral sobre la que colocar trozos de aguacate y tomate, algo de embutido bajo en grasas, salmón o bonito, no sólo constituirá un bocado delicioso, sino también una inyección de energía para rendir durante horas.

 

Té, frutos secos y fruta

 

La fruta debería ser un must en todo desayuno saludable, pero no de cualquier forma. En zumos no sólo nos arriesgamos a que estén edulcorados y con ello, con un exceso de azúcar perjudicial más que sano, sino que además prescindimos de las partes donde se acumulan sus mayores nutrientes: la pulpa y, en algunos casos, la piel.

 

Café y sandwich

 

Al igual que comentábamos con las tostadas, si queremos un desayuno «potente», podemos conseguirlo incluyendo entre sus ingredientes productos saludables y repletos de nutrientes. A los indicados podemos añadir el huevo duro, carnes menos grasas como la de pavo y algunos vegetales como la zanahoria o la col rizada.

 

Muesli con bebida de avena

 

Si somos de los de no perdonar nuestro tazón de cereales, tenemos una rica y saludable opción en los preparados de muesli. Ojo con acudir a cualquier tipo de muesli: muchos de los que se venden como tal, tienen un exceso de azúcar contraproducente. Podemos preparar nuestra propia mezcla con copos de avena, fruta deshidratada o trozos de plátano y manzana y, si queremos un plus goloso, trazas de chocolate puro. Todo ello bañado en bebidas de cereales (que no leches, denominación que no les corresponde) como la soja, almendras, arroz o avena.

 

Desayunos energéticos para universitarios deben componerse de frutas, alimentos ricos en calcio, vitaminas y bajo en grasas, sodio y azúcares

 

Alternativas para los desayunos energéticos para universitarios

 

Estas propuestas no quiere decir que si no tomas estas combinaciones de productos y/o añades otros no estás tomando un buen desayuno energético. Son la base para que, a partir de ahí, añadas y/o modifiques otros productos según tus hábitos y costumbres.

Si eres de los que el cuerpo le pide sí o sí dulce, no te castigues: puedes consumir moderadamente dos o tres galletas si has consumido nutrientes básicos en la fruta o cereales integrales. La clave es siempre dentro del amplio abanico que tenemos a nuestra disposición, elegir la opción más saludable.

Por ejemplo, si eres de tomar la leche con cacao «de toda la vida», no hace falta que renuncies a ella, pero mucho mejor si en vez de un cacao industrial megaazucarado a añadir a tu vaso de leche entera, optas por la versión semi o desnatada y le agregas un par de cucharadas de cacao natural, que además es rico en antioxidantes y produce un efecto despejante parecido al del café.

Por otra parte, si te cuesta tomar una ración completa de desayuno a los pocos minutos de levantarte, puedes tomar un bocado ligero y posteriormente, a la hora del almuerzo, reforzar tu organismo con una toma más completa.

 

Qué evitar en los desayunos energéticos para universitarios

 

Tan importante como saber qué tomar y cómo combinar o sustituir para constituir un desayuno sano para estudiantes universitarios es conocer qué debemos evitar en un desayuno que merezca el calificativo de saludable.

Tal como hemos indicado, no es cuestión de «torturarnos» y decir adiós al chocolate si no es en su versión más pura, así como que no debes sentirte culpable por esas tres galletas antes indicadas. Lo que sí debes evitar ciertos productos que, en algunas ocasiones se hacen pasar incluso por saludables y no lo son en absoluto.

Es el caso de los cereales para desayunos, las galletas «digestivas», mermeladas excesivamente edulcoradas, los zumos envasados (incluso los smoothies), barritas energéticas y otros tantos productos que, bajo el reclamo de rico en frutas, fibra, light, bajo en grasas, etc., nos «cuelan» otros componentes igual o incluso más nocivos como los saborizantes, las grasas transgénicas, edulcorantes en cantidades industriales, etc., que «suplan» la pérdida de sabor que algo ligero puede adolecer.

La clave para evitarlos reside en no caer en el «autoengaño» (un producto frito o graso, por muy saludable que figure en su envasado, no deja de ser un producto frito o graso) y leer siempre el etiquetado en caso de dudas (sodio, grasas y azúcares deben aparecer en bajos porcentajes, mientras que nada que contenga conservantes químicos puede presumir de «saludable»).

 

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