Son muchos los estudiantes que se desmotivan cuando ven que por mucho que le dedican horas siempre aparece otro con mejores notas que ellos. Igual eres de los que piensas que es genético, que no tienes la misma capacidad para memorizar o concentrarte que tus compañeros y hay poco que hacer al respecto. Realmente esto está lejos de la realidad. Es más, posiblemente solo se trata de que tus hábitos de estudios no son lo más idóneos.

Te recomendamos, entre tus propósitos de año nuevo adoptar hábitos de estudio diferentes a los que tienes, aunque eso implique un esfuerzo para acabar con la dinámica adquirida.

Problemas más comunes a la hora de estudiar

Analiza con sinceridad cuáles son los motivos por los que pierdes la concentración o no estás motivado. A continuación te decimos cuales son las razones más frecuentes:

  • Sientes que los estudios no tienen ninguna utilidad.
  • Piensas que puedes fracasar y eso te genera un miedo, que no sabes cómo afrontar.
  • Consideras que cuentas con el material idóneo para estudiar.
  • Tienes preocupaciones de índole emocional: ya sea familia, novio, novia, amigos, relaciones sociales en general.
  • Tienes demasiadas actividades fuera de tus estudios. Has asumido más compromisos de los que debes y eso afecta negativamente a las horas de dedicación a estudiar.
  • El lugar que eliges para estudiar no es un entorno adecuado. Decántate por los mejores lugares para estudiar de tu residencia.
  • Has perdido las rutinas.
  • No practicas deporte ni tienes tiempo de ocio y eso te lleva a un bucle de desmotivación.

Una vez que has identificado las razones, considera el adoptar hábitos de estudio para solucionar tu problema.

Sigue estas técnicas de estudio que han demostrado ser eficaces:

  1. Técnica de subrayado: un clásico y una de las técnicas más cómodas, eficaces y sencillas. Consiste en subrayar las partes del texto más importantes, destacando lo más significativo del temario con colores fluorescentes de diferentes tonos. En este caso lo primero es hacer una lectura de comprensión, hacer el subrayado y luego proceder a estudiar.
  2. Realización de esquema o mapas conceptuales: crea un esquema para resumir y/o organizar tus ideas. Tiene como ventaja el ahorro de horas de estudio, consolidación de tus conocimientos y facilidad para que los repases.
  3. Planificación de los tiempos de estudio: organiza tus horarios y dedica unas 40 horas a la semana a tus estudios, como si tuvieras un empleo. No olvides que, de no llevar a cabo tus obligaciones, lo tendrás que asumir al día siguiente. Divide las asignaturas extensas para no estresarte o agotarte. Asimismo, registra tus actividades (entregas, exámenes, informes y proyectos) en un calendario. Revisa tus apuntes de clase y algo muy importante, estate atento en clase y pilla apuntes que te faciliten la comprensión. Acude al docente cuando tengas dudas y pide más ejercicios o material para comprobar que has entendido, si es necesario.
  4. Aprovecha la memoria: procura concentrarte ya que esto potenciará tu retención. Como bien, descansa las horas debidas y si sientes ansiedad o agobio, para un rato porque solo estarás alimentando una mala sensación. Usa tarjetas que te recuerden los términos difíciles, subrayando los conceptos principales, haciendo notas al margen o al pie del texto.
  5. Lee activamente: primero lee la introducción y resúmenes, de esta manera comprenderás con mayor facilidad los conceptos. Si memorizas sin comprender, olvidarás muy rápido lo aprendido. Redacta un resumen con tus propias palabras para estar seguro que entendiste.

Estos consejos te ayudaran adoptar nuevos hábitos de estudio para sacar mayor rendimiento en los estudios.

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