Tomar la decisión de qué estudiar al acabar el bachillerato es  complejo. Es una etapa importante en la vida y de ella depende el futuro profesional que queremos labrar. No obstante, esa decisión viene acompañada de otras de forma paralela. La más frecuente es en qué ciudad queremos cursar la Universidad y, si es lejos del hogar familiar, dónde vamos a residir durante los estudios.

La opción inicial y más “cómoda” para padres e hijos es estudiar en una residencia. Es un entorno profesional donde, como estudiante, podrás ocuparte de tu rendimiento académico sin distracciones. Por otra parte, la familia está tranquila sabiendo que estás bien cuidado y atendido, no te faltan servicios y tendrás esa protección necesaria cuando sales por primera vez de casa y te enfrentas a la vida adulta.

Escoger una residencia de estudiante es una decisión que debe tomarse conjuntamente con tus padres, ya que incluye componentes como la comodidad, la distancia y el precio.

A continuación te presentamos cuáles son las ventajas de estudiar en una residencia en Barcelona y que te pueden aportar claridad si buscas alojamiento universitario.

5 razones para que tu hijo se aloje en una residencia universitaria y saque el máximo provecho a tus estudios

  1. Cercanía con la facultad: normalmente las residencias de estudiantes están ubicadas muy cerca de las universidades y/o centros de estudio. Asimismo, suelen contar con excelentes comunicaciones que ahorran mucho tiempo y dinero. En el caso de Residencia Universitaria Sarrià, tiene hasta su propio sistema de bicicletas, si tu hijo acostumbra a moverse en este medio de transporte.
  2. Excelentes instalaciones: las residencias están dotadas de instalaciones modernas y cómodas. Los estudiantes tienen a su disposición salas de estudio, zonas de descanso, amplias habitaciones (individuales y compartidas) gimnasio, áreas verdes para su descanso y esparcimiento y piscina.
  3. Independencia y cero preocupaciones: podréis escoger entre una habitación compartida o individual. Sea cual sea el caso, no tienes que preocuparte de la limpieza, las comidas y la seguridad que se ofrece a los residentes.
  4. Relaciones interpersonales: las residencias facilitan conocer personas de la misma edad. La ventaja es que todos llegan con la misma edad o parecida, y unas inquietudes similares lo que facilita que desde el principio tu hijo puede tener vida social y con quién relacionarse. Adicionalmente, en las residencias es fácil coincidir con estudiantes de tu misma facultad con quien compartir apuntes, apoyo y compañía.
  5. Crecimiento personal: las experiencias vividas durante los años de estudio tienen una gran importancia en la personalidad. La convivencia forja la disciplina, valores y entrelaza vínculos con las demás personas.

Convivir diariamente en una residencia estudiantil con otras personas y tomar decisiones ayuda a madurar.  Incluye el ser más tolerante con otras personas, tener empatía con tus semejantes y poner en práctica todo lo que se relaciona con la convivencia, es decir, el respeto de los espacios, los horarios y las pertenencias de los demás.

La Residencia Sarriá, tu residencia en Barcelona

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