Hay veces en que resulta difícil concentrarse, eso lo sabemos todos. Existen personas que parecen poder aislarse del entorno voluntariamente, sin que lo exterior los afecte demasiado.

¿Acaso son personas especiales, seres superdotados con poderes que los simples mortales desconocemos? Si en realidad quieres saberlo, no, no son especiales (al menos no en lo que se refiere a la concentración), sencillamente ponen en práctica ciertos consejos que aumentan su rendimiento; por ello, mejora la concentración con estos útiles tips.

1. Antes de empezar, medita

Una de las cosas que sin duda mejora la concentración es dedicar unos minutos al día a la meditación. No se trata de pasar una hora completa en un lugar apartado, haciendo la postura del loto. Para nada.

Se trata de “limpiar” la mente (porque se llena de basura, aunque no lo creas); la meditación puedes hacerla al levantarte. Es preferible que lo hagas por la mañana porque así el día será mucho más fluido.

Es sencillo: aprovecha el momento en que te acabas de despertar, siéntate en el piso con la espalda recta, respira profundamente y concéntrate en tu respiración. Si lo deseas, escucha música relajante con auriculares (para no molestar al compañero de habitación) y permítete 10 minutos de tranquilidad.

Existen muchas meditaciones guiadas en la web que puedes consultar, pero tan solo sentarse con la mente enfocada en la calma ya te dará una energía insospechada. Y mejora la concentración y la disposición personal hacia aquello que te parece difícil.

2. El espacio importa

Establece dónde vas a estudiar, si en tu habitación, si en una sala de estudio, si en la biblioteca. Es importante que tengas todo a mano al empezar a estudiar, para que no te distraigas pensando en que quieres agua, en que te falta un lápiz, en el wifi…

Si tienes un espacio en tu habitación para trabajar, mantenlo limpio y ordenado. El orden externo ayuda a recuperar el orden interno.

3. Planifica

Es importante que tengas un calendario, una agenda donde establecer las tareas diarias y semanales. Ve lo que tienes que hacer en el día, y arma tus objetivos. Esto, aunque no lo creas, mejora la concentración notablemente porque te aclaras, no andas haciendo mil cosas dispersas.

4. Descansa y organiza los descansos

Tan importante como trabajar es descansar el cuerpo y la mente. No puedes pasar cinco horas seguidas sentadas sin moverte. Si necesitas cumplir objetivos diarios es imprescindible que recargues las pilas.

Pon una alarma cada hora, y aprovecha para levantarte y caminar un poco (hasta puedes hacer algunas sentadillas, que estimulan la circulación de las piernas y te despiertan).

Esto se relaciona estrechamente con mantener un horario: empieza y culmina a una hora determinada, y trata de establecer jornadas de 8 horas.

5. Descubre cuándo eres más productivo

No todas las personas somos productivas a las mismas horas, es decir, hay gente que se concentra más por la noche, otras por las mañanas, y otras más por la tarde. Es cuestión de que descubras cuándo tu nivel de concentración es mayor, y aproveches esos momentos.

Si trabajas en casa, o estudias en una residencia, puedes establecer las rutinas en función de estos momentos, dejando para el tiempo en que te sientes con menos energía las tareas más repetitivas.

La Residencia Sarriá, tu residencia en Barcelona
4 (80%) 1 voto

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies