La nueva normalidad nos acompaña desde hace meses, pero septiembre se vislumbra como el  mes el que, de una manera u otra, se pondrán en marcha muchas medidas que se han venido estudiando hasta ahora. El campo de la educación es protagonista, también en la etapa universitaria.

Con el fin de evitar contagios, se buscan otros métodos como reducir los aforos de clases, rotación de alumnos, modelos semipresenciales o, directamente, adaptación de todos los temarios y clases a formatos online.

El curso 2020-2021 será principalmente de forma telemática y en las clases habrá que acudir con mascarilla y respetando 1 metro y medio de distancia interpersonal.  Esto implica que, tanto profesores como alumnos se tendrán que poner al día con las tecnologías.

Cómo prepararse para las clases online

Estar en casa no es excusa para despistar a los alumnos universitarios de los estudios y que afecte a su rendimiento académico. Tener la cama al lado o estar jugando con el móvil cuando atendemos a las clases online no es lo adecuado. Deben llevar a cabo la misma rutina y misma seriedad como si fuesen a la propia facultad.

Hay una serie de aspectos que merece la pena tener en cuenta  para organizar el tiempo y no caer en la procrastinación.

1. Elige tu zona de estudio y crea una rutina realista

Escoge un lugar de tu casa en el que no haya nadie que te interrumpa. Asimismo, avísales de tus horarios para que entiendan que estás en medio de una clase y no es momento de distracciones.

La habitación debe estar bien iluminada y ser tranquila, en la medida de lo posible. El escritorio ha de estar ordenado y contar con todos los materiales que uses habitualmente como bolígrafos, folios, el ordenador y los apuntes. También debe llegarte la señal de wifi correctamente.

Puedes continuar despertándote a la misma hora o retrasarlo un poco. También desayuna como si te fueras a marchar y vístete, en algunas videollamadas te podrían pedir encender la cámara para mejorar la interacción. Pero sobre todo estos hábitos te ayudarán a que no te dejes y seas capaz de diferenciar horarios, tareas y prioridades aunque sigas en casa.

2. No te distraigas y planifica tus horarios

Aléjate en la medida de lo posible de la cama. Escribe en un folio o en la tablet tu horario y crea un plan de estudio para seguir cuando no tengas horas lectivas. Puedes ponerte descansos para que te sea más eficiente.

Escribe las fechas en las que tienes que entregar trabajos y organízate en torno a ellas. Algunas aplicaciones como TickTick y To Do Reminder te pueden facilitar esa labor.

3. Prioriza

Una vez que ya tienes planificados tus trabajos y tus estudios, céntrate en lo que tienes que entregar antes y en lo que te puede llevar más tiempo. No dejes que se te acumule la carga de cosas pendientes.

Asimismo, pregunta a tu familia si te necesitan para ciertas tareas del hogar para que tu organización sea mejor y no se vea interrumpida.

4. En las clases, participa

Del mismo modo que harías en la facultad, no olvides que participar es importante en tu nota y ayuda a que las videoconferencias sean menos pesadas. Aprovecha para preguntar tus dudas y no te escondas. Todos los integrantes pueden participar de forma dinámica, pues cuentan con botones para levantar la mano.

5. Cuídate física y mentalmente

Estudiar en casa podría causarte ansiedad y estrés. Por eso, busca técnicas de relajación como la respiración profunda para que permanecer en calma.

Cunado termines o tengas tiempo libre olvida los aparatos tecnológicos y aprovecha para pasar ratos de calidad con tu familia.

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