0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 LinkedIn 0 0 Flares ×

Ya lo comentamos con ocasión de los 10 hábitos de cocina sana que todo estudiante debe conocer: una residencia no es un espacio únicamente diseñado para cobijar a universitarios. Una buena residencia de estudiantes consiste en un espacio para el desarrollo personal: aquel que permite desenvolvernos con soltura en ámbitos que no sólo conciernen a los estudios, sino también a nuestra forma de vida: desde aprender a cocinar hasta mantener limpio nuestro entorno, pasando por conocer las normas básicas de comportamiento y convivencia.

Aunque contemos con una residencia universitaria que incluya servicio de limpieza de habitación y lavandería, todo estudiante debe conocer cómo desenvolverse en estas tareas para que, cuando no sea necesario que otros se hagan cargo de su realización para que pueda dedicar ese tiempo al estudio, sea capaz de mantener una higiene y unos hábitos de limpieza adecuados. ¿Cuáles son los hábitos de higiene a la hora de limpiar?

10 Hábitos de higiene a la hora de limpiar

  • Orden a la vista: no hay mayor sensación de limpieza que la de ver una habitación ordenada. Puede estar muy higiénica y libre de suciedad que si se aprecian montones de ropa, por muy limpia que esté, por toda la estancia acabaremos con toda sensación de limpieza. Mantener la cama en condiciones también ayuda, ya que es el elemento que más destaca.
  • Mejor limpiar sobre limpio: di no a la acumulación de polvo. Ahorrarás muchas horas y trabajo si dedicas un tiempo diario o cada ciertos días a pasar un paño húmedo a la habitación. Mejor una sutil pasada que no horas y horas frotando para retirar la suciedad.
  • No todo es pasar una fregona: como mantenimiento o cuando no disponemos de tiempo, pasar la fregona puede ser una solución rápida y eficaz, pero sólo es útil si no ha pasado demasiado tiempo de la última puesta a punto. De no ser así, estaremos trasladando la suciedad de un punto a otro que permanecerá una vez se seque el suelo. Toda limpieza eficaz pasa por un primer barrido con escoba, limpieza con fregona y pasadas “a conciencia” con un trapo húmedo por aquellos lugares donde no se llegue con ambas herramientas.
  • Ojo con los lugares ocultos a la vista: no siempre se cae en limpiar aquellos lugares que ni sabemos si están sucios o limpios, tales como bajos de la cama, parte alta de armarios y estanterías… Estos lugares acumulan suciedad igualmente, que aunque no sea visible, se reparte y produce incómodas molestias. Y si: si llevas varias semanas sin limpiarlos no hace falta que te hagas la pregunta: estarán sucios.
    Otro tema es los lugares que no están ocultos pero que se escapan a nuestras rutinas (y la de todos) de limpieza: tales como pomos, quicios de puertas, lamparas de techo etc.
  • Ventila: además de ser necesario para eliminar olores indeseados, la ventilación (aunque sea 10 minutos al día) elimina bacterias mediante la circulación de aire, además de mantener fresca la estancia.
  • Tómate tu tiempo: estamos de acuerdo: limpiar es una tarea tediosa a los que a pocos le apetecen reservar su tiempo libre para su realización, pero también debemos estarlo en que es muy importante y no debemos omitirla. Por ello, para que no sea un duro trago procura incentivar su realización: ¿ha salido esta semana el nuevo disco de tu grupo favorito? no lo escuches hasta que vayas a ponerte a limpiar, así lo harás de forma más entusiasta y no querrás acabar hasta que suene la última canción. También puedes crear tu propia playlist con canciones que te motiven.
  • Cambia sábanas y ropa de cama al menos cada 15 días: existe cierto debate entre lo necesario de hacer la cama o no todos los días: algunos defienden su práctica como ejercicio y hábito responsable y otros alegan que es necesario airearla y que por tanto debe permanecer deshecha hasta su uso. En cualquier caso de lo que no hay duda ni cabida a la discusión es que cada cierto tiempo (mínimo cada 15 días aunque preferiblemente cada semana) debemos cambiar y limpiar adecuadamente la ropa de cama, ya que además de suciedad, depositamos cada día restos orgánicos (desde sudor hasta escamas de la piel, cabello y células muertas) que suponen un festín para los ácaros: no les des ese placer.
  • No abuses del multiusos: vale si, su nombre indica que vale para todo, pero no es del todo así: hay superficies a las que el uso de detergentes pueden resultar abrasivos y deteriorarlas, y en el caso de los multiusos suelen venir bien repletos de químicos que puedan garantizar la eliminación de todo tipo de suciedad. Por ello, ten a mano productos especiales para la madera, muebles encerados, cristales y otras superficies delicadas. Ante la duda un simple trapo humidificado con agua puede bastar.
  • Procura no acumular: cuanto más acumules, más objetos donde depositarse el polvo y más superficie que limpiar. No significa que te desprendas de todo lo que no te valga inmediatamente, pero a menos que tengan un importante valor sentimental para ti,no tiene sentido que guardes tickets de la compra, revistas de hace meses u objetos promocionales que guardaste y no volviste a ver hasta que el montón de objetos superó tus espectativas. Para ello, reserva parte de la tarea de limpieza revisar tus cajones y armarios.
  • Protege lo que vayas a guardar: ¿coleccionas revistas?, ¿no te cabe más ropa en el armario y te niegas a tirar esos pantalones que crees que volverán a estar de moda? Procura que todo lo que no uses pero no quieras tirar se conserve adecuadamente en bolsas y cajas de plástico u otros materiales resistentes y no porosos. No sólo evitarás que se ensucien, sino que atraigan a visitantes indeseables como insectos que se alimentan de celulosa.

Complementos a una residencia universitaria con servicio de limpieza

Contar con una residencia universitaria con servicio de limpieza no nos excluye de conocer y poner en práctica todos estos puntos. Una residencia universitaria tiene sentido como ayuda al estudio, y por ello permite liberar horas libres mediante la oferta de servicios básicos como la limpieza, pero ello no quita que el estudiante no deba mientras tanto, conocer los principios básicos de lo que supone una buena higiene en el hogar.

Una residencia de estudiantes no sólo debe preparar para la superación de los exámenes, sino para desenvolvernos tras la etapa universitaria, por ello, cursos de limpieza, principios básicos de convivencia, protocolo y enseñanzas sobre cómo realizar el lavado de la ropa son sólo algunos de los complementos deseables en una residencia universitaria que se preocupe por la evolución de todos sus estudiantes.

¡Inscríbete en la Residencia Sarriá y disfruta de una residencia universitaria con servicio de limpieza incluido

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR