0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 LinkedIn 0 0 Flares ×

Barcelona es una de las ciudades predilectas para los estudiantes extranjeros: miles de estudiantes extranjeros venidos de todas partes de Europa nos eligen año tras año como la ciudad destino para vivir una de las aventuras más apasionantes y provechosas que todo estudiante universitario puede experimentar: la beca Erasmus.

Y es que lejos de la imagen del estudiante que aparca su formación para viajar y descubrir otras culturas, la beca Erasmus es mucho más: es un gran aprendizaje que bien aprovechado sirve no sólo para aprender de otra cultura, otro idioma y otras formas de afrontar retos, sino también para desenvolvernos en un ambiente desconocido, educándonos y ayudándonos a salir de nuestro círculo de confort.

Pero no sólo los estudiantes Erasmus pueden disfrutar de nuestra ciudad, nosotros como anfitriones también podemos aprender y disfrutar igualmente de su experiencia gracias a una residencia de estudiantes para Erasmus abierta a todo público universitario que tenga en la formación académica y personal su más inmediato objetivo.

Qué aprender un extranjero en una residencia de estudiantes Erasmus

  • El idioma: lo más básico e importante. Una forma de demostrar el verdadero interés por empaparte de la cultura local es aprender la lengua propia del lugar. No sólo para el obvio objetivo de poder seguir las clases y obtener el mayor rendimiento de ellas, sino para desenvolverse con soltura en toda situación. Una buena residencia Erasmus ofrece para ello clases y cursos de refuerzo en los que previamente se enseñe el idioma a nivel básico: lo suficiente para que sirva de base a la hora de emprender esta aventura académica.
  • El entorno: la residencia se convierte en el refugio más inmediato para el estudiante extranjero que elige Barcelona como su nuevo hogar. Por ello, no le debe ser “agresiva”, situada en un bullicioso lugar sin más donde servir de lugar de descanso. La residencia perfecta para el estudiante extranjero debe situarse en un barrio tranquilo, donde tener espacio para poder pasear y disfrutar, así como actividades de ocio y deporte cercanas para desconectar.
  • La amistad: una residencia donde cada estudiante se trate como mero huesped jamás podrá ser un bien enriquecedor para un estudiante Erasmus. La residencia debe ser atenta con sus estudiantes, provengan de donde provengan, y preocuparse por su sana convivencia, por el respeto y ofrecer herramientas que la conviertan en una gran familia.
  • La gastronomía y cultura: uno de los grandes handicaps de Barcelona como excelente ciudad acogedora de estudiantes, sean locales, nacionales o extranjeros, es que es mucho más que una metrópoli: desde una gastronomía de la que aprender, no solo a disfrutar, sino a alimentarnos de forma equilibrada, hasta una agenda cultural inabarcable, compuesta por actividades de todo tipos, planes para todos los gustos y bolsillos y un entorno monumental envidiable.

Qué aprender de un extranjero en una residencia de estudiantes Erasmus

No solo una residencia que acoja a estudiantes Erasmus debe volcarse en esta tipología de estudiantes. Una buena residencia lo es por y para todos sus alojados, sean de aquí, de allá, estudiantes universitarios, de máster, postgrado o doctorandos. Por ello, también aquellos que compartan experiencias con estudiantes extranjeros, pueden enriqueserse de su propia experiencia:

  • Practicar idiomas: realizar lo que se conoce como un tandem (conversaciones en diferentes idiomas con estudiantes extranjeros donde cada uno habla la lengua del otro) es perfecto tanto para perfeccionar un idioma como para establecer lazos con otras culturas.
  • Conocer otras personas, culturas y ambientes: los que nos sumergimos en la universidad, tenemos cierta tendencia a cerrarnos en círculos: amigos de la carrera, compañeros de habitación etc. y por falta de tiempo o por vicios adquiridos por la rutina, nos cuesta ampliar nuestras amistades o conocer otras gentes y culturas. Por ello, tener cerca a estudiantes extranjeros es la excusa perfecta para abrir fronteras y enriquecernos tanto culturalmente como personalmente.
  • Redescubrir tu entorno y disfrutarlo: no apreciamos lo que tenemos porque simplemente sabemos que está ahí y permanece ahí. Por ello, redescubrir maravillas como los edificios de Gaudí, el Parque del Collserola y otras joyas de nuestro entorno con el entusiasmo y la ilusión propia de los ojos de aquel que los ve por primera vez, nos sirve no sólo para sentirnos privilegiados por lo que tenemos, sino también para disfrutarlo y disponer de nuevos planes donde se integren estas joyas.

En definitiva, seas estudiante Erasmus o anfitrión, lo importante es disfrutar no sólo de los estudios, sino de las circunstancias ajenas o propias que nos rodean en todo momento y enriquecernos con todas ellas tanto personal como académicamente.

Inscripción online en la Residencia Sarrià. Disfruta de una residencia de estudiantes Erasmus plenamente abierta a todo aquel que quiera disfrutar del proceso de la formación universitaria

5 (100%) 1 voto

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies